Mezcla de colores, de estilos y de épocas en los distintos cuadros del palacio que decoran las paredes de las distintas estancias, unos junto a otros, sin ninguna correlación en el tiempo. Y es que, tal como le gustaba a la Duquesa, la colección pictórica en Dueñas es una mezcolanza de estilos, y esto era lo que la hacía diferente y libre…

Neri di Bicci Santa Catalina palacio duenasUno de los principales atractivos del palacio de Las Dueñas es la importante colección artística y decorativa que contiene, que según un inventario de la Junta de Andalucía asciende a 1.425 piezas, entre obras de arte, muebles y demás objetos antiguos. Todos estos bienes han quedado sujetos a la legislación andaluza, que prohíbe su venta y obliga a mantenerlos unidos en el palacio.

De la colección pictórica, con pinturas de la escuela italiana y española del siglo XV hasta nuestros días, destaca entre otros, el retablo Santa Catalina de Siena, de Neri di Bicci.

Santa Catalina, considerada una de las grandes místicas de su siglo (Siglo XIV), destacó por su faceta de predicadora y escritora, así como su decisiva contribución al regreso del papado a Roma tras el exilio de Aviñón. Es una santa muy venerada y popular en fundaciones, iglesias y santuarios de la Orden dominicana.

El autor de la obra, Neri di Bicci (1.418 – 1.491) fue un pintor italiano del Renacimiento.

Fue un autor prolífico, sobre todo de temas religiosos, que trabajó principalmente en Florencia con la técnica de la témpera. Era miembro de una saga de artistas: su padre fue Bicci di Lorenzo y su abuelo, Lorenzo di Bicci fue también pintor en Florencia.

No fue un artista muy creativo y se mantuvo fiel a un estilo tradicional, con profusión de oros en los ropajes.

Preside la capilla del palacio, lugar donde se casó por tercera vez, con Alfonso Díez y donde, hasta su muerte se celebró Misa todos los domingos.

coronacion-espinas-riberaOtra obra, ésta en la antecapilla, La Coronación de Espinas, de José de Ribera, una de las figuras capitales de la pintura, no sólo de la española, sino de la europea del siglo XVII y, en cierto modo una de las más influyentes ya que sus formas y modelos se extienden por toda Italia, Centroeuropa y la Holanda de Rembrandt, dejando una gran huella en España.

Lord Byron decía de Ribera que pintaba con la sangre de los Santos, por su intensidad en el trazo, por su desgarrada anatomía y por la truculencia de algunos temas. Su extraordinaria calidad como dibujante y su dominio de la anatomía también le alejan de los pintores españoles de su época, mayormente limitados por la clientela religiosa y por cuestiones de moral.

Posee la capacidad de crear imágenes palpitantes de pasión verdadera al servicio de una exaltación religiosa, su maestría colorista, que recoge toda la opulencia sensual de Venecia y de Flandes, a la vez que es capaz de acordar las más refinadas gamas planteadas del más recogido lirismo y su inagotable capacidad de «inventor» de tipos humanísticos que prestan su severa realidad a santos y filósofos antiguos con idéntica gravedad, hacen de él una de las cumbres de su siglo.

Pero también encontramos otras obras, contemporáneas a nosotros, como éstas, en la sala del Tablao, que interpretan la Boda de la Infanta Elena en Sevilla, saliendo del Real Alcázar del brazo de su padre, el entonces Rey Juan Carlos I, para dirigirse a Santa María de la Sede, Catedral de Sevilla, o La Gitana echando las cartas, llamativa obra donde vemos a una gitana, vestida con un traje de luces, y que parece predecir el futuro incierto. Se ha dado por pensar que podría tratarse de Pastora Imperio.

Si quieres saber más sobre la Casa de Alba y sobre el Palacio de las Dueñas, apúntate a nuestra visita guiada por el Palacio, y te sorprenderás de todo lo que puede enseñarte. Todos los fines de semana realizamos varias sesiones, para que puedas reservar en la que más te interese.